Bio

Soy Debbie, vivo con #marido e #hija y soy más intuitiva que racional. No vivo la maternidad como un cuento color rosa sino como una revolución tan salvaje y placentera como caótica y desequilibrante. Llevo dos año sin dormir de corrido, sin prender el televisor salvo contadísimas excepciones y comiendo mucho más sano. Gracias hija por esto último.

Julieta tiene dos años y medio, tomó la teta hasta los 21 meses y come como si tuviera 18 años. Desde que nació la porteo con fular, bandolera y mochila. El padre (marido) la persigue para limpiarle las manos y yo la dejo enchastrarse sin problema. Cuando él se enoja porque “es una mugre” yo le cito un artículo que leí hace un tiempo que dice que “los nenes más sucios son los más sanos porque se inmunizan”. Ella es simpática, alegre, mandona, pícara y muy charlatana. Duerme con nosotros, es feliz y excesivamente hermosa (lo juro). Fui la primera de mis amigas en quedar embarazada así que la información sobre crianza no me llegó por herencia sino que tuve que salir a buscarla. La primera vez que escuché hablar sobre porteo ergonómico, alimentación libre de papillas y los beneficios de la lactancia fue con Juju a upa y gracias a las distintas tribus de crianza que fui integrando.

En noviembre llega Camilo, y con él un hermoso y nuevo caos a mi vida. Voy camino al PVDC (Parto vaginal después de cesárea) y tengo mucha fe en poder lograrlo!

También estudio puericultura y coordino rondas de crianza e impulso talleres de maternidad (blw, destete respetuoso, masajes shantala, porteo, y los tópicos que mi comunidad me va proponiendo).

Hoy soy una convencida de la importancia de tejer redes. Somos mamíferos y como tales estamos diseñados para vivir en manada. Porque si compartimos experiencias, dudas y miedos la maternidad se vuelve mucho más llevadera y divertida. De eso estoy segura.

Las invito a integrar esta red de crianza. A sumar sus voces y testimonios hasta apropiarse de este espacio. A comentar y compartir experiencias. Una cosa más. Les pido -les ruego- que tengan una mirada gentil sobre las otras experiencias. Criar en tribu no es criticar ni juzgar. Es integrar un espacio horizontal.

¡Bienvenidas!